El error más caro en una abonadora es invisible: la máquina funciona, los discos giran, el abono vuela… y la dosis que cae por hectárea está un 20% fuera del objetivo. Si te pasas, entierras dinero en el suelo y arriesgas nitrógeno que el cultivo no absorbe; si te quedas corto, pierdes rendimiento sin darte cuenta. Y a diferencia de la pulverización, el resultado no se ve enseguida: la diferencia habla meses después, en el color del cultivo.
La dosis correcta tiene tres ingredientes: caudal (kg/min), ancho de trabajo efectivo (m) y velocidad real (km/h). Los tres se pueden medir; vamos por orden.
Por qué la tabla del fabricante no basta
Las tablas de regulación de las abonadoras están hechas para una densidad y una humedad concretas del abono. El abono que tienes en tu nave varía en tamaño de gránulo, humedad y marca; la misma apertura de compuerta da dos caudales distintos con dos productos distintos. La tabla es tu punto de partida; el número real lo da la báscula.
Paso 1 — Conoce tu ancho de trabajo efectivo
En una abonadora de doble disco, el abono se lanza en un patrón amplio cuyos bordes son poco densos. Por eso ancho de trabajo ≠ ancho de lanzamiento: el reparto uniforme depende de que las pasadas vecinas se solapen en los bordes del patrón. Usa el ancho efectivo que publica tu fabricante para tu tipo de abono; si tienes dudas, una prueba con bandejas hecha una sola vez (recipientes colocados a lo ancho de la pasada) te muestra tu patrón real y decide la calidad de reparto de toda la campaña.
Paso 2 — La prueba de pesaje: mide los kg/min
La calibración de la abonadora se basa en una medición tan sencilla como la prueba del cubo en el pulverizador:
- Desembraga los discos o desvía el flujo hacia un recipiente de recogida (con la tolva o el kit de calibración de tu modelo)
- Deja salir el abono durante exactamente 1 minuto con la apertura de trabajo
- Pesa lo que ha salido → esos son tus kg/min
Repítela cada vez que cambie la partida de abono: la misma regulación da un caudal distinto con otra humedad.
Paso 3 — Mide tu velocidad real
La dosis de la abonadora está ligada a la velocidad uno a uno: ve un 10% más rápido y aplicarás un 10% menos por hectárea. Fíate de la medición, no del indicador del tractor: el Medidor de Velocidad GPS muestra la velocidad real en tu móvil.
Paso 4 — Convierte el objetivo en un número
Caudal necesario (kg/min) = Objetivo (kg/ha) × Velocidad (km/h) × Ancho de trabajo (m) ÷ 600
Ejemplo: un objetivo de 250 kg/ha a 10 km/h con un ancho efectivo de 18 m → 250 × 10 × 18 ÷ 600 = 75 kg/min. Si tu prueba de pesaje queda claramente por encima o por debajo de 75, ajusta la apertura y repite.
Paso 5 — Compruébalo en el campo
El control más honesto es la propia parcela: abono necesario ≈ superficie (ha) × objetivo (kg/ha). Abonar 20 hectáreas a 250 kg/ha debería consumir 5.000 kg. Si la tolva se vacía claramente antes de tiempo o sobra producto, revisa a los tres sospechosos: señal de velocidad, ancho de trabajo y calibración del caudal. Los flujos de abonado del asistente Nova Support te guían paso a paso en ese descarte.
Para planificar cuánto abono necesitas según los nutrientes, tienes a mano la Calculadora de Fertilizantes.
De la regulación manual al control automático de dosis
Todo lo anterior supone una velocidad constante, pero en el campo la velocidad cambia y, en una abonadora convencional, la dosis oscila con ella. El control de dosis variable cierra ese hueco: lee la velocidad de forma continua, ajusta el caudal sobre la marcha y mantiene los kg/ha estables a lo largo de la pasada. Nuestro equipo para exactamente este trabajo en abonadoras es el Nova 130, con calibración por pesaje y soporte de doble disco, muy pronto a la venta. Sigue la página del producto para no perderte el lanzamiento.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que repetir la prueba de pesaje con cada abono?
Si ha cambiado la partida, la marca o la humedad, sí. La misma apertura de compuerta da caudales muy distintos con producto húmedo y con producto seco.
¿No puedo ampliar el ancho de trabajo y hacer menos pasadas?
Los bordes del patrón son poco densos; exagerar el ancho provoca franjas con falta de abono (que más tarde se ven como bandas de color ondulantes en el cultivo).
¿Y en los lindes de la parcela?
Usa la regulación de abonado en borde o el deflector para cortar el lanzamiento en el lado del linde: el abono que cae en la parcela del vecino o en cauces de agua es a la vez una pérdida y una responsabilidad.
Para medir la velocidad y planificar los nutrientes, el Medidor de Velocidad GPS y la Calculadora de Fertilizantes están en el Centro de Campo: gratis y sin registro.